Además de un correcto levantamiento topográfico, toda construcción también se vale de la supervisión de obra para asegurar la calidad del proceso. Gracias a este paso, los proyectos pueden concretarse en el tiempo marcado.

Como objetivo principal, la supervisión vigila y apoya cada uno de los procesos y se asegura de que se cumplan en el tiempo estipulado, tanto en técnicas de levantamiento como en cualquier tema económico de la obra.

Por lo tanto, algunas de las cuestiones que gestiona la supervisión de obra son las siguientes:

Como ya lo mencionamos, el tiempo es una de sus principales metas, por lo que el supervisor se encargará de optimizar los procesos de cada área y en caso de que sufran algún retraso, realizará una mediación entre la dependencia y el contratista.

Por supuesto, ayudará a optimizar los gastos de la obra sin permitir que se exceda el presupuesto inicial, además de verificar que cada registro concuerde.

Por último, la supervisión de obra verificará y llevará un correcto control de calidad de la obra, además de cerciorarse de que todo cumpla con las normas y los reglamentos hechos por fabricantes de materiales.